Parque Nacional de Los Lagos de Plitvice y fin de viaje en Zagreb

Nuestro último día completo de viaje por Croacia lo dedicaríamos principalmente a uno de los Parques Nacionales más espectaculares que se pueden visitar en el mundo: Los Lagos de Plitvice.

El PN de los Lagos de Plitvice es una de las atracciones estrellas del país croata. Parque Nacional desde 1949, y Patrimonio Natural de la Unesco desde 1979, destaca por sus 16 lagos, numerosas cascadas, y su característica roca caliza denominada toba calcárea, una piedra con muchos poros y que se encuentra en constante crecimiento. Es por esto que se dice que los lagos de Plitvice nunca son los mismos, ¡así que no hay excusa para no volver aunque ya se hayan visitado!

Una hora y media aproximadamente fue lo que tardamos en llegar a Plitvice desde Zadar, de donde no salimos demasiado tarde para que nos cundiera el día.

Hay dos entradas principales en el Parque, ambas con sus respectivos parkings, y situadas a 3 kilómetros la una de la otra. Nosotros aparcamos en la entrada 2, que es la que se encuentra más al sur, compramos la entrada en una de las taquillas y accedimos al complejo. Una vez allí, son varias las rutas que se pueden realizar: las verdes: A, B, C y K1, que tienen su origen en la entrada 1; y las naranjas: E, F, H y K2, con inicio en la entrada 2. Las rutas varían en función de su recorrido, distancia, y tiempo estimado de duración. Nosotros nos decantamos por la ruta H, que incluye un trayecto en un trenecito, caminata por los lagos altos, paseo en barco atravesando el gran lago, y de nuevo una ruta a pie, esta vez por los lagos bajos. En total serían 8900 metros, con una duración estimada de 4-6 horas.

La ruta fue espectacular, y creo que viendo las fotos no hay demasiado que añadir: Plitvice debe incluirse en cualquier viaje que se haga a Croacia.

 

 

Tras la visita cogimos nuevamente el coche, y nos dirigimos hacia nuestro último destino en Croacia: su capital Zagreb.

A pesar de ser la capital del país, no es una ciudad excesivamente grande por lo que se puede recorrer fácilmente a pie, o a lo sumo, tomando el tranvía en algún momento dado.

Llegamos a media tarde, dejamos nuestras cosas en un apartamento que reservamos ese mismo día, a muy pocos pasos de la Plaza Ban Jelacic, y salimos a conocer el centro de la ciudad. Precisamente esta plaza, en la que destaca una estatua del General Ban Jelacic, fue de los primeros lugares que visitamos. Posteriormente vimos la Iglesia de San Marcos, la Catedral, que destaca por sus dos grandes torres góticas, aunque una de ellas estaba en obras, y recorrimos la calle Tkalciceva, una calle peatonal llena de terrazas, donde cenamos.

Plaza Ban Jelacic

Escultura ecuestre General Ban Jelacic

Catedral Zagreb

Calle Tkalciceva

Al día siguiente nuestro vuelo hacia Barcelona estaba programado para el mediodía, así que a primera hora dimos una última vuelta por la ciudad: paseamos por el Parque Zrinjevac, desde donde vimos algunos edificios peculiares como la Galería de Arte, el Teatro Nacional o la Academia de las Ciencias y las Artes. También fuimos al Jardín Botánico, un jardín con más de 128 años de antigüedad y que cuenta con más de 10.000 especies de plantas.

Galería de arte

Palacio Nacional

Jardín Botánico Zagreb

Aún tendríamos algo de tiempo para comer algo antes de ir al aeropuerto, en el vuelo que nos llevaría de vuelta a Barcelona. 10 días y 800 kilómetros después de aterrizar en Dubrovnik, regresábamos a casa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.