Disfrutando San Francisco y sus alrededores

La ciudad de San Francisco ha sido la primera parada de nuestro viaje de luna de miel. Se da el caso que tan solo 7 meses atrás yo (Ale) visité esta ciudad por primera vez, pero me dejó tan buen sabor de boca que cuando vimos que la combinación de vuelos nos llevaba aquí de nuevo, no tuvimos dudas: ¡nos íbamos juntos a San Francisco!

Para María sí que era su primera vez, así que tocaría visitar nuevamente lo más típico, junto a otros lugares que en mi primera vez no pude conocer por falta de tiempo. Contaríamos con 4 días en San Francisco (2,5 en la escala de ida + 1,5 en la escala de vuelta), tiempo suficiente como para disfrutar de esta gran ciudad.

Aterrizamos en el aeropuerto de Oakland pasadas las 15h y salimos pitando del avión para ser de los primeros en cruzar los a veces pesados controles de los aeropuerto americanos, ya que queríamos aprovechar aún lo que quedaba de tarde. En el mismo aeropuerto, tomamos un bus gratuito hasta la zona de rental cars, donde habíamos reservado un coche en el que nos moveríamos durante los siguientes días.

Coche en San Francisco. Desde el primer momento tuvimos claro que alquilaríamos un coche. El primer motivo fue logístico, ya que nos permitiría aprovechar nuestras primeras horas en la ciudad sin necesidad de pasar por el hotel; mientras que el último día, y ya que nuestro vuelo salía por la noche, lo usaríamos como «consigna» de nuestras maletas. Además, queríamos visitar no solo el centro de la ciudad, sino también sus alrededores, así como una serie de miradores a los que es complicado llegar en transporte público.

Ya con el coche, nos pusimos rápidamente en marcha dirección al puerto de San Francisco, más concretamente al muelle 33, desde donde a las 18:30h teníamos previsto comenzar la excursión nocturna a la cárcel de Alcatraz.

Llegando a la prisión de Alcatraz

Zona de duchas en Alcatraz

Prisión de Alcatraz

Celda en Alcatraz

Alcatraz es un imprescindible si se visita San Francisco. Funcionó como prisión de máxima seguridad a mediados del siglo XX, y en ella cumplieron condena algunos de los presos más celebres del momento. En la actualidad, es posible recorrer cada uno de sus rincones, incluyendo comedor, duchas, oficinas, y por supuesto, las celdas. Así que 7 meses después, volvía a poner mis pies en la cárcel más famosa de América, aunque a diferencia de la anterior vez, esta vez de noche.

Y la pregunta es: ¿Visitar Alcatraz de día o de noche? La entrada para la visita nocturna es más demandada (sólo se ofrecen una decena de visitas frente a los cien tours diurnos que hay cada semana) y también más cara, pero a mi lo que fue el recorrido, el cual hicimos con audio guía en ambas ocasiones, me pareció casi idéntico. Sí que tuvimos la oportunidad de ver el skyline de la ciudad de noche, pero sin más. Así que a la hora de elegir el horario de visita, me decantaría más por la conveniencia a la hora de organizarnos el día, más allá de que la visita sea diurna o nocturna.

Atardecer en Golden Gate, desde Alcatraz

Tras Alcatraz, nos quedamos en la zona del puerto, paseando por el muelle 39, donde cenamos en uno de los tantos restaurantes que encontramos abiertos. Era ya última hora de la tarde, y no había demasiado gente. En cuanto cenamos tomamos el coche y nos dirigimos a nuestro hotel de Oakland, el Imperial Inn Oakland, a donde llegamos en apenas 20 minutos

¿Por qué elegimos un hotel en Oakland para nuestros días en San Francisco? Básicamente por el precio, no sólo de la habitación, sino del parking, ya que lo teníamos gratis, mientras que en San Francisco éstos no suelen bajar de los 40$/noche. Oakland se encuentra a apenas 10 km de San Francisco, super accesible en coche, estando ambas ciudades unidas por el impresionante «Puente de la Bahía».

Al día siguiente nos levantamos temprano y tras desayunar en los alrededores del hotel, pusimos rumbo a San Francisco. El primer lugar que visitaríamos sería el Twin Peaks, una colina con vistas a la ciudad y que recomiendan visitar a primera hora ya que hay menos probabilidades de niebla. Pusimos en google maps la dirección y llegamos con facilidad, pudiendo aparcar allí mismo ya que no había demasiados coches.

Twin Peaks

Mirador Twin Peaks

Visitar San Francisco

San Francisco desde Twin Peaks

A continuación fuimos a las casas más famosas de San Francisco, las Painted Ladies, situadas en el bonito parque Alamo Square. De nuevo dejamos el coche allí mismo, justo en un lateral del parque y nos hicimos unas fotitos.

Painted Ladies

Alamo Square

De ahí, condujimos hasta Lombard Street, más concretamente hasta el popular tramo situado entre las calles Hyde y Leavenworth. Este trozo de calle es bastante peculiar debido a su pronunciada pendiente, que obligó a zigzaguear el recorrido con numerosas curvas para permitir a los vehículos circular por ella. La verdad que no nos pudimos resistir a bajar la calle con el coche, y no una sino dos veces!!! jajaja muy divertido.

Lombard Street en San Francisco

Conduciendo por Lombard Street

Lombard Street

Lombard Street

Posteriormente nos dirigimos al barrio chino donde dejamos el coche en un parking, y a partir de ahí recorreríamos a pie la zona más céntrica de la ciudad. Pasamos por el Ayuntamiento, un bonito edificio con una impresionante cúpula al cual pudimos acceder; caminamos por la céntrica Market Street; hicimos algunas compras en Union Square y China Town; comimos sushi en el barrio de Japantown, pizza en el barrio de Little Italy; y paseamos por Fisherman Wharff, mucho más ambientado que la noche anterior, y donde tuvimos oportunidad de ver a los simpáticos leones marinos tomando el sol. De regreso al coche, tomamos el típico tranvía de San Francisco, finalizando así un intenso día que nos había cundido bastante!

Ayuntamiento de San Francisco

Tranvía en San Francisco

Leones marinos

Fisherman’s Wharf

Nuestro tercer día en San Francisco lo comenzamos en el Golden Gate Park, un gran parque urbano que es más grande incluso que el Central Park de Nueva York. Dentro del parque, se encuentra el Jardín Japonés, un jardín botánico que cuenta con varios senderos, puentes, una casa del té, así como con plantas japonesas y chinas nativas. La entrada habitual cuesta 9 dólares, pero todos los lunes, miércoles, y viernes, ésta no cuesta nada antes de las 10 de la mañana. Así que allí estábamos a primera hora del miércoles para visitar totalmente gratis este jardín, que dicho sea, nos gustó mucho.

Visitar San Francisco

Jardín Japonés

Golden Gate Park

Construcciones en el Jardín Japonés de San Francisco

Golden Gate Park

Jardín Japonés, Golden Gate Park

Japanese Tea Garden

Jardín Japonés, San Francisco

Jardín Japonés

Tras el jardín japonés, dedicaríamos el resto de la mañana a visitar el icono de San Francisco, su puente Golden Gate. Ya lo habíamos visto el primer día desde Alcatraz, y a lo lejos el segundo desde el Twin Peaks… pero ahora tocaba contemplarlo de cerca, cruzarlo, fotografiarlo y admirarlo.

LOS MEJORES MIRADORES DEL GOLDEN GATE

Existen multitud de buenos lugares desde donde ver el Golden Gate, y nosotros no nos queríamos perder ninguno.

Baker Beach. El primer punto al que fuimos fue Baker Beach, una amplia playa desde la que se obtienen unas vistas maravillosas del Golden Gate. La playa cuenta con un parking donde dejar el coche, y en los alrededores hay varios senderos a los que bien merece la pena dedicar media mañana. Uno de estos senderos, lleva a la vecina playa de Marshall’s Beach, más pequeña que la anterior y que cuenta también con bonitas vistas al puente.

visitar San Francisco

Golden Gate Baker Beach

Crissy Field. Tomamos el coche y nos dirigimos a Crissy Field, a donde llegamos en apenas 10 minutos. Crissy Field es un gran parque situado en el extremo sureste del Golden Gate. Lugar perfecto para hacer una paradita y comer unos bocatas en algunas de sus mesas de picnics.

Crissy Field

Golden Gate Crissy Field

Fort Point. Se trata de un antiguo fuerte que se encuentra justo debajo del Golden Gate, y que ofrece una perspectiva diferente del mismo, apreciándose en gran medida su altura. Nosotros fuimos andando desde Crissy Field en un paseo que duró unos 15 minutos.

Fort Point

Golden Gate Fort Point

Vista Point. Nos encontramos ya en el otro lado del puente. Justo al cruzarlo, y tomando el primer desvío a la derecha, llegamos a un parking del que tenemos una visión del puente con la ciudad de San Francisco de fondo.

Vista Point

Battery Spencer. Para muchos, el mejor mirador del Golden Gate. Battery Spencer es el primer mirador que encontraremos subiendo Conzelman Road, una carretera que recorre las colinas de un área montañosa llamada Marin Headlands.

Los mejores miradores del Golden Gate

Golden Gate Battery Spencer

Marin Headlands Vista Point. Continuando con la subida de la colina desde la que hemos estado en Battery Spencer, llegamos al mirador de Marin Headlands, desde la que se tiene una gran perspectiva del Golden Gate y de toda la ciudad de San Francisco. El atardecer es sin duda un magnifico momento para visitar este lugar.

Miradores Golden Gate San Francisco

Golden Gate Marin Headlands

Una vez visto el Golden Gate desde todos los puntos posibles, condujimos hasta el bonito pueblo de Sausalito, a tan solo 4 kilómetros de allí. Esta pequeña ciudad cuenta con un clima más favorable que San Francisco, y se ha convertido en un lugar importante de veraneo. Dimos un paseo por su puerto lleno de veleros y casas flotantes, y comimos una riquísima pasta en un restaurante llamado Scomas.

Sausalito

PARQUE NACIONAL MUIR WOODS

Después de comer, nos dirigimos a Muir Woods, un Parque Nacional situado a 20 minutos de Sausalito (unos 25 si vamos desde San Francisco). Desde 2018 es necesario adquirir el ticket con antelación, tanto del parking como de la entrada al parque. Éstos están disponibles en su pagina web.

Parque Nacional Muir Woods

Entrada a Muir Woods

El Parque Nacional de Muir Wood cuenta con mas de 380 especies de plantas y animales, pero destaca sin duda por el gran bosque de secuoyas que encontraremos. En el recorrido veríamos algunos de los árboles más grandes que existen en la tierra, con una altura que alcanzan los 70 metros, y una edad que en algunos casos superan los 1000 años. Te sientes muy pequeñito mientras recorres este bosque… y también muy joven jejeje. No teníamos demasiado tiempo, por lo que hicimos un trail de unos 4 km por el sendero principal, que apenas nos llevó un par de horitas.

Secuoyas California

Entre secuoyas gigantes

Secuoyas San Francisco

Muir Woods National Park

Muir Woods

Por supuesto hay trekkings mas largos y complejos en los que emplear un día completo en este maravilloso parque, pero si se anda justo de tiempo, con el trekking principal puedes apreciar lo mejor del mismo.

Muir Woods

Paseo por Muir Woods

Antes de que se hiciera de noche y de vuelta a San Francisco, volvimos a parar en las inmediaciones del Golden Gate, bastante bonito a las horas del atardecer.

No tendríamos tiempo para mucho más. Nos fuimos para el aeropuerto ya que esa noche teníamos un vuelo que por nada del mundo hubiésemos querido perder: volamos a Papeete, nos vamos a la Polinesia Francesa!!!!

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Casi cuatro semanas después nos encontramos nuevamente en San Francisco! La ciudad se convierte otra vez en enlace de nuestros vuelos internacionales, que nos regalan un día y medio más en la ciudad justo antes de regresar a España.

Aterrizamos en el aeropuerto Internacional de San Francisco a primera hora de la tarde procedentes de Papeete, y de nuevo alquilamos un coche, con el que nos fuimos de compras a San Francisco Premium Outlet, uno de estos centros comerciales que se encuentran a las afueras de las ciudades americanas y en los que se encuentran tiendas de conocidas marcas con un montón de descuentos. El outlet era enorme, y encontramos muchas ofertitas por lo que salimos bastante cargados….. 🙂 si os interesa el tema de compras, estos outlets son totalmente recomendables si se viaja a Estados Unidos! Aunque también son un peligro para la cuenta corriente jejeje. Pasamos allí el resto de la tarde, y después de cenar nos dirigimos a nuestro hotel a descansar. Nuevamente elegimos el Imperial Inn Oakland, cerquita de San Francisco, bien de precio, y con parking gratuito en sus instalaciones.

UN DÍA POR LOS MÁS PINTORESCOS BARRIOS DE SAN FRANCISCO

La mañana siguiente la dedicaríamos a visitar algunos de los barrios más pintorescos de San Francisco: comenzamos con Haight-Ashbury, que tiene fama de ser el más hippy y alternativo de la ciudad. Lo primero que hicimos al llegar fue desayunar en el Pork Store Café, famosos por su rico y contundente brunch! Luego dimos una vuelta por el barrio, viendo las bonitas casas victorianas, y entrando en algunas de sus originales tiendas.

Tiendas en el barrio de Haight-Ashbury

Haight - Ashbury San Francisco

Haight Street Market

San Francisco

El siguiente barrio que visitamos fue el de Castro, el barrio gay por excelencia de la ciudad. Todo lleno de banderas multicolor en un ambiente de libertad. Cómo anécdota, nos cruzamos con un hombre que caminaba por la calle totalmente desnudo, algo al parecer no demasiado extraño en esta zona de San Francisco.

Barrio de Castro

Teatro de Castro

Tomamos de nuevo el coche y nos desplazamos hasta las inmediaciones del Mission Dolores Park, un amplio parque urbano, muy conocido entre los locales, que lo llenan en cuanto el sol asoma un poquito, especialmente en domingos, como era el caso. Nos encontramos en Mission District, el barrio latino de San Francisco. Aquí se escucha español por las calles, y abundan las taquerías mexicanas y restaurantes de comida latinoamericana. Allí buscamos dos lugares que no nos queríamos perder: Clarion Alley y Balmy Street, unos callejones que destacan por sus coloridos murales y graffitis.

Mission Dolores Park

Clarion Alley

Murales en Clarion Alley

Murales en Balmy Street

Balmy Street

Después de estas visitas, nos fuimos hacia el centro: en los alrededores de Union Square pasaríamos nuestras últimas horas en esta magnífica ciudad llena de vida, de lugares interesantísimos que visitar, con una arquitectura espectacular, y a la que nos encantará volver en el futuro.

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