Lo mejor de Los Angeles

Los Ángeles es una de las ciudades más grandes de los EEUU y visitarla en un día es complicado.

Debido a sus dimensiones, es imposible recorrerla a pie, y con un transporte público bastante deficiente, el coche privado (o taxi/uber) se convierten en los mejores medios para visitarla. Sin embargo, siempre habrá que tener en consideración el tráfico, ya que los atascos son tónica habitual, y las distancias además son muy largas, por lo que puede llegar a tardar mucho en ir de un punto a otro.

Tras pasar todo nuestro primer día en los Oscars, nos quedamos únicamente con una jornada para visitar algunos de los lugares mas famosos de la ciudad.

La mañana la dedicaríamos a la zona de Hollywood, y mas concretamente a llegar hasta su famosísimo cartel. Para ello nos dirigimos con el coche hasta el cruce de Franklins Av con North Beachwood, aparcamos allí mismo en una zona gratuita, y comenzamos a subir a pie por N Beachwood.

North Beachwood y el cartel al fondo

El camino no tenía perdida: 45 minutos de subida hasta que nos encontramos un portón que ocupaba toda la calle cortándonos el paso, cuyo cartel indicaba la entrada a un rancho, concretamente al Sunset Rancho. Llamamos al portero automático para ver si nos podían abrir. La señora al otro lado del telefonillo preguntó si teníamos reserva en el rancho, dijimos que no y que queríamos pasar para acceder al cartel, pero la mujer nos dijo que por ahí no había ningún acceso, que debíamos deshacer todo el camino hasta donde habíamos dejado el coche, y desde allí comenzar por otra ruta…

La entrada del Sunset Rancho nos cortaba el paso hacia el cartel

Nos quedamos un poco sin saber que hacer, confundidos y perdidos. Intentamos llamar de nuevo e insistir pero nada. Retrocedimos unos metros, y tuvimos la suerte de dar con una familia americana que se dirigía hacia las letras. Nos confirmaron que efectivamente el camino adecuado era por el rancho, y que solamente teníamos que esperar a que alguien saliese para así entrar o… saltar directamente la valla! Nos fuimos tras ellos y fue más fácil de lo esperado, ya que bastó con que uno de ellos la saltase, para que una vez dentro nos abriera al resto una puerta lateral por la que accedimos. El hombre al ver nuestra cara nos tranquilizó diciéndonos que hacía ese camino con mucha frecuencia y que no había nada de lo que preocuparse.

Pocos metros después de la entrada, tomamos el primer sendero a la dcha

Pocos metros después de atravesar el portón, nos encontramos con una bifurcación en la cual tomamos la senda derecha, por un tramo de tierra, y desde allí ya hay carteles indicativos sobre a donde ir: hay caminos que llevan a lo alto de las letras, otros que te llevan frente a ellas y desde donde se obtienen posiblemente las mejores fotos; y otros al mirador de Griffith, un poco más alejado. Nosotros seguiríamos la senda hasta una explanada cercana al cartel donde nos quedamos un rato haciéndonos un montón de fotos. La verdad que aunque no dejan de ser unas simples letras de acero, era uno de nuestros imprescindibles de este viaje por California ya que se trata de un lugar que siempre me había hecho muchísima ilusión visitar.

Ya llegamos…

Hollywood

Hollywood Sign

Hollywood

Vistas del Downtown de LA

La subida para ver el cartel no es demasiado dura pero si es recomendable llevar agua y ropa cómoda. Nosotros en total empleamos unas 3 horas entre la subida y la bajada.

Regresamos a recoger el coche, pasando nuevamente por la puerta principal del rancho sin ningún tipo de problema, y dimos una vuelta por Hollywood Blvd donde vimos algunas de las cientos de estrellas que inundan el Paseo de la Fama. Como otros tantos puntos de la ciudad, es curioso verlo en persona después de haberlo visto en tantas películas , aunque es cierto que se trata de una calle muy normalita, con muchos hoteles, tiendas de souvenirs y algún teatro.

Paseo de la fama

Sin entretenernos demasiado condujimos unos 45 minutos hasta Santa Mónica, donde tras comer en un restaurante de comida Jamaicana, visitamos su emblemático muelle. Construido hace más de 100 años (1909) fue en los años 70 cuando se transformó en lo que conocemos hoy día, con sus atracciones, su noria, el cartel de la ruta 66…

Muelle de Santa Mónica

Final de la ruta 66 en Santa Monica

Atracciones en el muelle de Santa Monica

En Santa Mónica aparcamos el coche en el 301 Broadway Street (a la altura de Nike), a tan solo 10 minutos andando del muelle, pagando por una 3 horas solamente 1,5$

Dimos también un paseo por la playa y aunque hacía una temperatura agradable, el agua estaba bastante fría. Estuvimos también haciéndonos unas fotos a lo “Mitch Buchannon” en las casetas de los vigilantes de la playa, serie que se rodó aquí.

Antes del atardecer regresamos al hotel para cambiarnos y nos fuimos al Staples Center: teníamos entradas para ver a los Lakers!

Las entradas las compramos con algunas semanas de antelación en la web de la NBA. De nuevo pasamos unos 45 minutos en el coche hasta que llegamos a las inmediaciones del estadio, donde pudimos aparcar en uno de los muchos parkings que lo rodean.

Ver un partido de NBA es todo un espectáculo, desde la presentación de los equipos, los tiempos muertos, los concursos al descanso… un show totalmente recomendable con el que pusimos punto y final a nuestra estancia en Los Angeles!

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