Viajar con bebé a Argentina

Argentina ha sido el destino elegido para nuestro primer gran viaje de tres. Un viaje especial e inolvidable sin duda por este motivo.

Convertirnos en padres no disminuyó nuestras ganas de viajar, y es que a las pocas semanas de nacer Mar ya estábamos mirando el calendario para cuadrar las que serían nuestras primeras grandes vacaciones juntos. El cuándo ya lo teníamos decidido (febrero 2020, Mar tendría 6 meses), pero… ¿y el dónde? No fue fácil la elección del destino, ya que le dimos muchas vueltas considerando numerosos factores.

¿CÓMO ELEGIR UN DESTINO PARA VIAJAR CON UN BEBÉ?

El destino lo elegimos teniendo en cuenta lo cómodo que nos iba a resultar a nosotros viajar a ese lugar con el bebé, y también en lo cómodo que le podía resultar al bebé en sí. Entendemos por cómodo un lugar seguro, en el que se hable español o en su defecto un idioma que más o menos controlemos; un país en el que no sea necesario vacunarse, y en el que no haya riesgo de contraer enfermedades tipo malaria o dengue; un lugar con un clima adecuado y agradable, al que podamos viajar con un equipaje lo más ligero posible (la ropa de verano ocupa muy poquito), y en el que poder realizar actividades que nos hagan disfrutar pero que sean aptas para todos (dejaremos los largos trekkings y el buceo para otra ocasión!).

*** el tema de la comida también puede ser muy importante, aunque nosotros contábamos con la ventaja de que en el momento del viaje, Mar aún seguía siendo 100% lactante. Solo tomaba teta, por lo que únicamente tenía que tener a su madre cerca para disponer de barra libre las 24h del día! Esto nos facilitó muchísimo todo a la hora de elegir destino, desde un posible cambio horario, hasta poder planificar cualquier visita o excursión.

En definitiva, buscábamos un destino que fuese cálido en el mes de febrero; con buenas infraestructuras y centros médicos; libre de vacunas; facilidad de transportes, y con actividades y visitas que nos resultaran interesantes a nosotros (ya que el bebé no se enteraría de nada) pero que pudiésemos realizar todos juntos.

Descartado el frío hemisferio norte, así como la totalidad de los países tropicales, lugares exóticos y salvajes, e islas y destinos de sol y playa, acabamos decantándonos por… ¡¡¡Argentina!!!

VIAJAR EN AVIÓN CON UN BEBÉ

12,000 kilómetros separan España de Argentina, por lo que sí o sí vamos a pasar muchas horas en un avión hasta llegar allí… Poco se puede hacer ante tal distancia, salvo intentar a toda costa encontrar un vuelo sin escalas, y procurar (no dependerá de nosotros siempre) volar de noche. Nuestro vuelo salió a la 1 de la madrugada y fue perfecto ya que al poco de despegar Mar cayó dormida… durante 9 horas!! Las cuatro restantes entre paseos por el pasillo, juguetes y un poco de paciencia se pasaron rápidas!

Bebé en avión

A puntito de despegar

Para el vuelo de vuelta ya era una profesional ya que traía a sus espaldas además del vuelo de ida, 5 vuelos internos en los que se había portado de maravilla. Fue un vuelo de vuelta también directo, aunque diurno, por lo que tuvimos que hacer por entretenerla un poquito más, pero aún así genial. Parece que a esta niña le gusta volar jejeje.

Bebé en avión

En uno de los vuelos internos en Argentina

En cuanto a consejitos y tips acerca de viajar con bebé en avión, siempre es recomendable que tomen biberón o pecho durante el despegue y aterrizaje, para evitar así que se les taponen los oídos. Sería un poco como cuando los adultos mascamos chicle. Además al menos hay un baño que cuenta con cambiador, y una ventaja de hacer el check in temprano es que (siempre que la disponibilidad lo permita) te pondrán en unos asientos con un espacio más amplio de lo habitual.

En todos los vuelos además tuvimos a azafatos y azafatas muy pendientes de nosotros en todo momento.

Los bebés además pueden disponer en el vuelo (hablamos de los de larga distancia) de una pequeña cuna de viaje que proporciona la aerolínea, aunque nosotros no hicimos uso de ella, ya que si en algún momento hay algunas turbulencias y se encienden las luces del cinturón de seguridad (algo no demasiado raro) es obligatorio sacar al bebé de la cuna y desmontarla por completo. Nos pareció un poco engorroso por lo que no la pedimos.

VIAJAR A BUENOS AIRES CON UN BEBÉ

El verano en Buenos Aires (meses de enero y febrero) es caluroso, aunque cualquier alojamiento, restaurante o zona comercial cuenta con aire acondicionado. Por la ciudad existen además numerosos parques en los que es fácil encontrar una agradable sombra.

En cuanto a las visitas, hicimos muchos tours a pie, siempre con la mochila de porteo. Para nosotros sin duda es la opción más cómoda de hacer turismo ya que podemos acceder a cualquier sitio con mucha facilidad, y Mar además va encantada en ella.

Viajar a Argentina con un bebé

La mochila de porteo, la mejor opción para hacer turismo con un bebé

VIAJAR A LA REGIÓN DE SALTA CON UN BEBÉ

Las temperaturas en el noroeste de argentina son muy altas durante el verano, y sabíamos que no era la fecha más idónea para ir, aunque finalmente lo hicimos ya que allí visitaríamos a unos familiares. Los alrededores de Salta, y la vecina provincia de Jujuy, son conocidos por los grandes atractivos que ofrecen, tales como la Quebrada de Humahuaca o Purmamarca… y también por sus temperaturas extremas que en el mes de febrero pueden superar los 45 grados. Estas poblaciones además están situadas a gran altitud por lo que es común entre sus visitantes sufrir el temido mal de altura. Es por ello que no hicimos ninguna de las excursiones habituales y nos quedamos visitando las capitales (San Miguel de Tucumán y Salta) las cuales hemos de decir nos gustaron mucho (especialmente el casco antiguo de Salta fue de lo más bonito que vimos en el viaje). Igualmente si no hubiese sido por estos familiares que viven allí, no hubiésemos viajado a la zona con un bebé en esa época del año.

Viajar con bebés

Salta con bebé

VIAJAR A LAS CATARATAS DE IGUAZÚ CON UN BEBÉ

Las Cataratas de Iguazú son una de las grandes maravillas del mundo, y si se viaja a Argentina, no se pueden dejar de conocer, incluso si se viaja con bebé.

Visitamos las cataratas sin problemas durante dos días (un día el lado brasileño y al siguiente el lado argentino). Ambos días fuimos con la mochila de porteo, siendo esta indispensable en el lado brasileño, ya que hay muchas escaleras en el sendero. En el lado argentino sí que vimos varios carritos con bebés, aunque debido a la cantidad de visitantes que hay y a la estrechez de algunos tramos del sendero recomendamos intentar no llevar carrito incluso en el lado argentino.

Viajar con un bebé a Iguazu

Iguazú con bebé

Durante la visita dentro del parque, pudimos acceder con el bebé a todos los miradores sin problema alguno. Si estáis pensando en realizar el paseo en lancha por el río, esta actividad solo se podrá realizar con bebés desde el lado brasileño sin que tenga coste para éstos. El vuelo en helicóptero, también desde el lado brasileño, es apto para todas las edades, siendo igualmente gratis hasta los dos años.

Respecto a las temperaturas en Iguazú, hace un calor bastante húmedo por lo que se hace necesario crema protectora, algún sombrerito o pañuelo para cubrir la cabeza e incluso alguna fina manga larga que les protegerá mejor que la crema. El Parque Nacional cierra sus puertas a las 18h  de manera que es muy posible que a media tarde ya estéis de regreso en el hotel. Por este motivo un alojamiento con piscina es ideal ya que un bañito al final de cada día se agradece y mucho! Y esto va tanto para los adultos como para los niños y bebés!

Piscina hotel Iguazu

Un bañito al final del día

Por último, decir que las cataratas se encuentran en áreas protegidas repletas de animales como coatíes y monos que campan a sus anchas y se acercan a la gente buscando sobretodo comida. Únicamente con evitar darles alimentos (lo cual en principio está prohibido aunque son muchos los que hacen caso omiso) sería suficiente para evitar algún susto. Otros bichitos que pueden proliferar son los incómodos mosquitos, y aunque nosotros por suerte no los sufrimos mucho, llevar repelente es siempre buena opción.

VIAJAR A LA PATAGONIA (PERITO MORENO) CON UN BEBÉ

Acceder al Parque Nacional Los Glaciares y visitar el famoso glaciar Perito Moreno es posible con un bebé, quién no pagará entrada. Sin embargo para recorrer las pasarelas nos dejamos el carrito en el coche, ya que casi todos los caminos están repletos de escalones. De nuevo mochila (o brazo) son la mejor y casi única opción. En cuanto a los botes que navegan en los laterales del glaciar, éstos se pueden tomar con niños y bebés.

Viajar a Patagonia con bebe

Mar disfrutando en el Perito Moreno

Lo que tendremos que dejar para otra ocasión si se viaja con un bebé o niños menores de 12 años es algunas de las excursiones sobre el glaciar (minitrekking o Big Ice). Nosotros tuvimos la gran fortuna de que la abuela se encontraba con nosotros  por lo que sí pudimos hacer el minitrekking. En las cuatro horas que duró esta actividad, ellas se quedaron en la zona de pasarelas, que cuenta también con una cafetería y aseos.

ARGENTINA CON UN BEBÉ

Elegir Argentina como primer destino fuera de Europa para nuestro bebé ha sido un acierto, y tras nuestros 15 días de ruta podemos decir que viajar con bebé es posible, y que viajar con bebé a Argentina es una opción muy a tener en cuenta. Una vez finalizado el viaje podríamos considera Argentina como un país «baby-friendly». Esto lo fuimos apreciando en muchos aspectos: desde que te cedan el sitio en el bus (algo que parece obvio pero que en España no siempre pasa), hasta evitar la cola en cualquier atracción turística, fila de taxi, e incluso en los cajeros del banco. En muchos baños encontramos cambiadores, así como diferentes marcas de pañales y potitos en cualquier super. Muchas facilidades en general para movernos con el bebé y para hacernos la estancia más agradable y sencilla.

Nos queda pues una gran experiencia, infinidad de recuerdos, y muchas historias que contarle a Mar cuando sea un poquito más mayor 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.