Visitar Lisboa con niños: tres días recorriendo la capital portuguesa

Lisboa ha sido el destino elegido para volver a viajar tras la llegada del covid a nuestras vidas. Después de más de dos años sin salir de España, nos preparamos para esta escapada en coche en la que seremos uno más, ya que desde hace 6 meses contamos con un nuevo miembro en la familia: Olivia.

Lisboa con niños (y bebés) no ha resultado ser el destino más “family friendly” que hemos encontrado. Sus grandes pendientes, sus calles de adoquines, y sus aceras estrechas hacen por momentos que la ciudad sea un poco complicada para ir con un carrito, o para pedirle a un niño que camine durante mucho rato. Sin embargo, esto no debería ser obstáculo para dejar de visitarla en familia. Una mochila de porteo se vuelve imprescindible en este viaje. También será muy útil que, si viajamos con carrito, éste sea ligero y que no ocupe demasiado espacio. Esto nos facilitará mucho las cosas a la hora de usar el transporte público, ya que tanto los buses como los tranvías que recorren el centro suelen ser muy pequeños.

Visitar Lisboa

Lisboa cuenta con calles muy empinadas

En cuanto a cosas qué hacer con niños en Lisboa, no hemos realizado ninguna visita específica para niños. Sin embargo, Mar, que tiene ahora dos años y medio, ha disfrutado con prácticamente todos los lugares que hemos conocido, y es que montarse en un tranvía, subir a una torre, o recorrer un parque, resulta muy emocionante para niños de su edad.

Nuestro barrio en Lisboa

Para alojarnos en Lisboa reservamos un apartamento en el distrito de Graça, un barrio tradicional situado muy cerca de Alfama, pero algo más accesible que este último. Graça está muy bien comunicado con el resto de los barrios de la ciudad (el tranvía 28 pasa por él) y se encuentra a escasos 20 minutos caminando (en cuesta abajo) de la Baixa, el barrio más céntrico e importante de la ciudad.

Lisboa

Tranvia 28

Visita Lisboa y alrededores en 3 días

Este itinerario de tres días en Lisboa con niños descrito a continuación no es exactamente igual al que realizamos, aunque sí bastante similar. Hemos hecho algunos pequeños cambios en la redacción de este post respecto al recorrido original, porque después de conocer la ciudad creemos que éstos optimizarían la visita de la capital portuguesa.

Lisboa con niños día 1: Centro de la ciudad

Salimos de nuestro apartamento situado en el barrio de Graça, y realizamos parte del recorrido del mítico tranvía 28 pero a pie, ya que todo este tramo es cuesta abajo y el paseo es muy agradable. Entre las paradas que fuimos realizando se encuentran la del Mirador de Graça, junto al Convento del mismo nombre, Mirador Portas do Sol, Mirador de Santa Luzia, con sus bonitos y característicos azulejos, o la Catedral de Lisboa.

Miradores en Lisboa

Mirador Portas do Sol

Miradores Lisboa

Mirador Santa Luzia

Lisboa que visitar

Catedral de Lisboa

Continuamos paseando hasta llegar a la Plaza del Comercio, donde compramos la Lisboa Card que nos serviría para visitar algunas de las atracciones de la ciudad y para usar el transporte público.

La Lisboa Card nos dará acceso gratuito durante nuestra estancia a numerosas atracciones turísticas, entre las que se encuentran el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belém, o el Museo Nacional del Azulejo. Además, podremos tomar metro, bus y tranvía de forma ilimitada.

Tras subir al Arco de la Rua Augusta, hicimos una parada para comer, y a continuación retomamos la marcha para visitar la Plaza de Pedro IV, y subir al pintoresco Elevador de Santa Justa, un ascensor de 45 metros y más de 120 años de antigüedad con el que accedimos al barrio alto. Allí pudimos conocer el Convento de Carmo, los restos de una antigua iglesia que fue parcialmente destruida tras el terremoto de Lisboa de 1755, y que en la actualidad acoge el Museo Arqueológico.

Lisboa en familia

Plaza de Pedro IV, en el centro de Lisboa

Elevador de Santa Justa

Vistas de la ciudad desde el Barrio Alto

Lisboa barrio alto

Convento de Carmo

Varias de las atracciones que visitamos en este primer día, como la Catedral o el Arco de la Rua Augusta, contaban con tramos de escaleras que daban acceso a unos miradores. Al no haber ascensores ni rampas, la única forma de acceder era dejando el carrito abajo, y subir con las niñas al brazo.

Para regresar al apartamento, ya a media tarde, tomamos el tranvía 28 en las inmediaciones de la Rua Augusta y realizamos un recorrido similar al que hicimos por la mañana a pie, pero en sentido inverso, siendo toda una experiencia montar en este emblemático tranvía. Es una de las mayores atracciones con las que cuenta la ciudad, para en la mayoría de lugares turísticos de Lisboa, y además teníamos la suerte de contar con una parada debajo de nuestro apartamento, por lo que resultó la mejor manera de volver a casa mientras, al mismo tiempo, realizábamos una bonita visita panorámica.

Tranvia 28 Lisboa

Lisboa con niños

Lisboa con niños día 2: Sintra

Sintra, ubicada a unos 30 kilómetros de Lisboa, es una de las ciudades más bonitas del país, por lo que bien merece la pena escaparse un día desde la capital, para conocerla.

Nosotros fuimos en coche y al tratarse de un día entre semana tuvimos suerte para aparcar en un parking del centro; de lo contrario, otra opción muy a tener en cuenta es tomar el tren desde Lisboa.

En Sintra podemos encontrar lo que se denomina el “Paisaje Cultural de Sintra”, un lugar en el que destacan el Castelo dos Mouros, el Palacio de Pena, el Convento Capuchino, el Palacio Nacional de Sintra, el Palacio de Monserrate, y la Quinta de Regaleira, además del centro histórico de la ciudad.

En un viaje con niños pequeños, la mejor opción sea quizás visitar únicamente dos o tres de estas atracciones, siendo las dos imprescindibles la Quinta de Regaleira y el Palacio de Pena.

Comenzamos la mañana pues en la Quinta de Regaleira, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. Este complejo fue construido entre finales del siglo XIX y comienzos del XX por un millonario brasileño de origen portugués, con ayuda de un arquitecto italiano, quien diseñó entre otros un palacio, una capilla, una torre, un lago, y el que posiblemente sea el más icónico del recinto: el Pozo Iniciático.

Quinta de Regaleira

Sintra Portugal

Quinta de Regaleira en familia

Lisboa Sintra

Jardines en la Quinta de Regaleira

Pozo Iniciático

Todos estos edificios se encuentran además rodeados de numerosas esculturas, fuentes y jardines, lo cual hace muy amena la visita, la cual puede extenderse durante un par de horas.

Sintra con niños

Quinta de Regaleira

Tras la visita, caminamos hasta el centro de Sintra, situado a unos 700 metros de distancia, donde encontramos numerosos restaurantes, además de pastelerías donde venden productos típicos de la zona, como los pasteles de nata.

Tras dar un paseo por el centro y comer algo, tomamos el autobús número 434 que nos llevará en unos 20 minutos hasta la entrada del Palacio de Pena, posiblemente el monumento más famoso de Sintra.

Sintra Portugal

Palacio de Pena, Sintra

Desde la taquilla en la que compras la entrada, hasta la entrada del palacio hay unos 500 metros de pronunciada pendiente, que si vamos con niños pequeños se nos puede hacer largo. Por 3 euros tenemos la opción de tomar un minibús que nos dejará prácticamente en la misma entrada al monumento.

Si vais en temporada alta, y quieres comprar tus entradas con antelación, puedes hacerlo en este enlace de entradas al Palacio de Pena y sus Jardines

El Palacio de Pena, levantado en el siglo XIX, y concebido como residencia de verano de los reyes, destaca sin duda por sus llamativos colores y diferentes estilos, que hacen de él una edificación original y singular.

Visitar Sintra con un bebé

Palacio de Pena

Antes de su construcción, en este lugar se levantó una capilla medieval, y posteriormente un monasterio, que quedó destruido en el siglo XVIII tras el devastador terremoto de Lisboa

Desde él obtenemos impresionantes vistas del Atlántico y de toda la Sierra de Sintra.

Lisboa con niños

Palacio de Pena

Tras recorrer el Palacio y disfrutar de los jardines de alrededor, bajamos hasta la entrada del recinto (esos 500 metros que anteriormente habíamos hecho en el bus de 3€), y tomamos de nuevo el autobús 434 que nos llevaría de vuelta al centro de Sintra. En función del tiempo que tengamos, podemos aprovechar para visitar el Palacio Nacional, dar un paseo por el centro de la ciudad, o regresar a Lisboa, opción esta última la elegida por nosotros.

Desde Lisboa existen excursiones diarias para conocer algunos de estos bonitos lugares, que incluyen transporte y guía en español. Puedes echarle un ojo en los siguientes enlaces:

Desde Sintra además existen otras visitas organizadas para conocer de la mano de un guía local los lugares más destacados de la zona:

Lisboa con niños día 3: Belén y centro de Lisboa

En el tercer y último día en Lisboa vamos a abandonar de nuevo el centro de la capital, aunque esta vez únicamente durante medio día, para desplazarnos a uno de los barrios más importantes y famosos: el barrio de Belém.

Belém cuenta con varios lugares para visitar, pero destacaríamos sobre todo dos: la Torre de Belém y el Monasterio de los Jerónimos.

Torre de Belém Lisboa

Torre de Belém

En la zona de Belém el aparcamiento es sencillo, por lo que decidimos desplazarnos en nuestro propio coche en lugar de ir en transporte público.

Una vez allí, el primer lugar al que nos acercamos fue la Torre de Belém. Situada a las orillas del Río Tajo, se trata de una edificación militar de defensa construida en el siglo XVI, y que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983. En ella destaca su gran balcón con vistas al río, además de varias salas distribuidas por sus cinco pisos. A estos pisos accederemos a través de una estrecha escalera de caracol, por lo que la mochila de porteo se convertirá en nuestra mejor opción para ir con un bebé. El carrito en cualquier caso ha de dejarse en la planta primera.

Torre de Belém con niños

Torre de Belém, Lisboa con niños

Otro lugar destacado en Belém como decíamos es el Monasterio de los Jerónimos, seguramente el monumento más popular de Lisboa. En este impresionante monasterio destacan su claustro y su iglesia, en la que descansan los restos mortales de multitud de reyes portugueses, así como del célebre explorador Vasco da Gama. La visita de este monasterio nos llevó aproximadamente una hora. Si se va con bebé y en caso de que haya cola, generalmente en el acceso os dejarán pasar por delante del resto de visitantes.

Reserva un tour por Belém y el Monasterio de los Jerónimos aquí

Lisboa con bebés

Exterior del Monasterio de los Jerónimos

Monasterio de los Jerónimos Lisboa

Claustro del Monasterio de los Jerónimos

Tras estas dos visitas, si se tiene tiempo se puede completar el día en Belém con la visita al Jardín Botánico Tropical o al Monumento a los Descubrimientos, ambos situados a escasos metros del Monasterio. Desde el Monumento a los Descubrimientos tendremos además bonitas vistas del Puente 25 de abril, construido en los años 60 del siglo pasado, y que hoy en día es uno de los emblemas de la ciudad.

Lisboa

Puente 25 de Abril

Puente Lisboa

Lisboa con niños

Desplazándonos en coche en dirección al puente, una parada en el “Jardim Docas da Ponte” nos dará mejores vistas aún si cabe del puente. Y para obtener un punto de vista diferente, podemos disfrutar de la experiencia Pilar 7, cuya entrada está incluida en la Lisboa Card, y en la cual se puede acceder a un mirador panorámico a 80 metros de altura.

De vuelta en Lisboa, y tras comer en un restaurante del barrio de Alfama, nos queda el resto de la tarde libre para comprar algunos souvenirs, pasear, y perdernos por algunas callejuelas del centro de la ciudad. Nos despedimos contemplando un bonito atardecer desde el Mirador de la Señora del Monte, con bonitas vistas al Castillo de San Jorge y a toda la ciudad.

Atardecer en Lisboa

Mirador de la Señora del Monte

 

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